Historia de nacimiento I

Esta entrada es autobiográfica, les contaré en dos entradas, acerca de mis dos experiencias cara a cara con la maternidad, quiero enfocarme ésta vez, en los nacimientos de mis dos pequeños.

Empecemos por Ian el Nació el año 2013 un 29 de Abril, yo tenía 19 años cuando me embaracé de él, era una niña, pese a que la edad no era tan joven, era una niña, sin experiencia ni madurez, a pesar de esto, le di la bienvenida con todo el amor del mundo pasé un embarazo feliz (aunque un poco solitario, historia a contarse en otra entrada), sin complicaciones, lo vi crecer con mucha alegría y mucha ilusión. Aunque siempre me imaginé con una niña y el momento en que me dieron la noticia de que sería niño tuve un choque muy duro de realidad. Pese a esto, puedo decir ahora que lo mejor que me ha pasado es tener a mis dos pequeños aunque mi corazón anhela una niña aún 😍.

Hay muchos detalles del embarazo y sus pormenores que tratare con más detenimiento en otra entrada, si les interesa y si se sienten identificad@s/curios@s😉 por mi historia, por el momento les contaré el momento del parto, que en el caso de mi Ian, se tomó su tiempo para nacer (yo había dejado la universidad un semestre para poder encargarme del pequeño, entonces llevaba una vida muy tranquila en la casa de mis padres) llegamos a las 41 semanas de gestación, hice rituales de caminatas extremadamente largas sin ningún resultado. Y ya los últimos días empecé con una molestia bastante incómoda en las caderas, casi como si me pasaran corriente por los huesos de la cadera, fui a la ginecóloga que me dijo que era un «anuncio de labor de parto» y que podía durar de días a semanas aún para el nacimiento. Furiosa volví a casa y no descanse absolutamente nada, me aconsejó volver diario para revisar el avance del trabajo de parto, entonces después de haber pasado la noche caminando por toda la casa con la incomodidad en las caderas, me bañé y fui al doctor nuevamente, esperé mi turno y el dr. Me dijo que no tenía que esperar más y que era momento de internarme.

Creo que en ese momento toque suelo, me di cuenta que no había marcha atrás que sería Madre… A partir de ese momento, las 9 A. M. Las cosas se movieron a buena velocidad, mi Madre tuvo que afanarse y recoger la maleta ya preparada con todo lo necesario para el pequeño ❤️, en sí la experiencia en cuanto a dolor no fue tan terrible para mí, seguía sintiendo en intervalos más regulares las descargas eléctricas en los huesos de la cadera, evidentemente más molestosos, en un momento deje de dilatar y decidieron ponerme ocitocina para acelerar el parto, desde ese punto sentí más dolor, principalmente porque estaba en una camilla con un suero y no podía seguir caminando como durante todo el trabajo de parto.

Después de la oxitocina, en máximo 1 hora, era momento de pujar y se terminó lo tranquilo del asunto. Desde el momento en el que entre en la sala de partos y no dejaron entrar al Papá de Ian me ganaron los nervios, no sentía una contracción como tal, entonces no tenía idea de cómo y cuando pujar, pujaba cuando me decía el Dr.  Pero lo hacía mal, en ningún momento rompí fuente, así que el Dr. Lo hizo con un gancho largo y exclamó que el líquido ya no estaba transparente y que mi bebe tenía que nacer ya. Asustada y nerviosa seguía pujando, con el enfermero más tierno agarrandl e la mano, después de todos los gritos del médico comencé a pujar y el pequeño a bajar y antes salir la cabeza, el Dr. Me hizo la tan tenida episiotomia.

Como deben haberse dado cuenta, tras 10 años desde el parto de Ian, no recuerdo el dolor como tal del parto, pero puedo decirles que si recuerdo la sensación de ese corte sin aviso ni anestesia, recuerdo claramente sentir que se rompía cada capa mientras hacía el corte, es la única sensación fea que me dejó el momento del parto, en ese instante salió rápido mi pequeño Ian pesando 3,300 kg. Y midiendo 53 cm, a las 4:0 P. M. un bebé perfectamente sano y bellísimo, que se quedó tranquilo en una especie de cuna las 2 horas que tardaron en coser la episiotomia y el desgarre que tuve.

Ian bb ❤️😍

En ese momento empezó otra vida, mi vida pasada se puso en pausa y mamá caótica llegó 😵 como mi maternidad completa no fue una experiencia de cuento ni mucho menos de revista, fue desastroso y lejos de perfecto, pero estuvo inundado de sentimiento.

Me encantaría conocer las historias de nacimiento de otras mamás caóticas como yo!!!, no duden en contarme las suyas en los comentarios 💫

Me despido hasta la siguiente entrada en la que les contaré sobre el nacimiento de Franco ❤️

Con amor mamá caótica 💫

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